En tan solo unos años, la peluquería de Vansbro creció de tal manera que hoy en día es una de las empresas de comercio electrónico de productos de peluquería y belleza más grandes de Suecia. Lyko, una empresa familiar, ha decidido dar el siguiente paso y se ha asociado con Bellbox, hasta ahora competidora suya. Clearwater Sweden guio a Lyko en la fusión y se aseguró de que obtuvieran la cuota de participación adecuada en la nueva empresa.
El CEO de Lyko, Rickard Lyko, rompe, de alguna manera, la tradición familiar: a diferencia de su madre, su padre y su hermana, él no es peluquero. Esta tradición se remonta a los años 30, cuando el abuelo de Rickard, Frans Lyko, cambió de profesión y pasó de mecánico a aprendiz de peluquero, algo que probablemente le salvó la vida.
"El abuelo era de la localidad polaca de Lvov. Durante la Segunda Guerra Mundial fue capturado por las tropas alemanas y enviado al campo de concentración de Sachsenhausen. Sobrevivió gracias a que podía cortar el pelo a los guardias del campo."
Tras casi siete años en Sachsenhausen, Frans Lyko fue liberado. Se trasladó a Vansbro (Suecia) y abrió su propio salón de peluquería, que dirigió durante 43 años. Transmitió su pasión por el oficio a su hijo Stefan.
"Mi padre abrió su propio salón a apenas 10 kilómetros del negocio del abuelo. Entonces conoció a mi madre Rita, que también era peluquera, y empezó a trabajar también en el salón."
"Bellbox tenía alguna experiencia en este tipo de situaciones, pero nosotros nunca habíamos hecho nada parecido. Tener a Clearwater Sweden a nuestro lado nos dio mucha seguridad."
Los competidores llaman a la puerta
En plena expansión, Rickard recibió una llamada de su competidor Bellbox. Estaban interesados en colaborar. La familia tenía dudas.
"El negocio iba viento en popa, y queríamos mantener el control. Pero, por otro lado, Bellbox tenía una presencia sólida en el mercado físico, lo cual resultaba muy interesante, así que decidimos estudiar su propuesta."
Cuando se acordó la fusión de las dos empresas, Rickard se reunió con siete asesores financieros. Eligió a Clearwater Sweden.
"Buscaba a alguien con experiencia en comercio electrónico, ya que las valoraciones difieren mucho del comercio tradicional. La confianza también era importante para mí, así como su disponibilidad y compromiso."
Clearwater Sweden ha trabajado en esta fusión durante más de seis meses. Uno de los factores clave era el reparto de cuotas de participación en la nueva empresa surgida de la fusión. Y en este sentido, el principal objetivo de Clearwater Sweden era proteger los intereses de Lyko.
"Bellbox tenía alguna experiencia en este tipo de situaciones, pero nosotros nunca habíamos hecho nada parecido. Tener a Clearwater Sweden a nuestro lado nos dio mucha seguridad."
Accionista mayoritario
En noviembre de 2014 se hizo pública la fusión entre Lyko y Bellbox. Lyko se convirtió en accionista mayoritario de la nueva sociedad, que operará como una entidad conjunta. Rickard Lyko se alegra de haber cruzado la línea de meta.
"La evolución de Lyko ha sido excepcional, y ahora estamos perfectamente equipados para crecer aún más rápido. La fusión significa que nuestros clientes pueden llegar a nosotros a través de muchos más canales. También hay sinergias muy interesantes en los ámbitos de compras y marketing."
Las conversaciones para reunir físicamente a Lyko y Bellbox en un solo lugar están en marcha. Pero, por el momento, no hay planes de abandonar Vansbro.
"Rotundamente, no. Vansbro es donde empezamos, y trabajamos muy bien aquí."
A por todas
Vayamos al año 2014. La empresa familiar tiene medio millón de clientes y emplea a 85 personas. ¿Cómo ha llegado hasta aquí? ¿Cómo una pequeña peluquería de Vansbro se ha convertido en una gran empresa?
"Todo empezó en 2014, cuando papá fue a una feria en Londres y volvió con una cera para el pelo australiana con la idea de venderla en el salón. Un día recibimos una solicitud de compra de esta cera especial: alguien había buscado el producto en el buscador de antaño, AltaVista, y había dado con nuestro sitio web. Esa fue nuestra primera venta en línea", explica Rickard.
Al mismo tiempo que la peluquería de sus padres daba sus primeros pasos en el comercio electrónico, Rickard se lanzaba a su propia aventura. Había dejado Vansbro para dedicarse al biatlón en Boden y había iniciado estudios de gestión empresarial en Sudáfrica y Australia. Pero cuando sobrevino la crisis financiera, decidió volver a casa.
"La crisis me hizo darme cuenta de que tenía que centrarme en el negocio familiar. Llamé a mi hermana y a mis padres y les dije: 'Rehipotecad las casas, retirad todos vuestros ahorros y transferidme el dinero'. Fue entonces cuando creamos la sociedad limitada."
De 4 a 200 millones de coronas suecas
A partir de entonces, Lyko cogió velocidad de crucero. La familia se centró en la tienda online y el resultado no se hizo esperar: si en 2008 la cifra de negocios se había situado en torno a los 4 millones de coronas suecas, en 2014 superó los 200 millones.
"Es un crecimiento asombroso, en gran parte debido al momento de mercado. El mercado había entrado justo en su fase de madurez cuando empezamos con la venta online."