Cuando la empresa para la que trabajaban Jarl Ternander y Daniel Johansson entró en un proceso de reestructuración, surgió la idea de crear su propia empresa. En un café de Borås, garabatearon esta idea en una servilleta. Diez años después, Clearwater Sweden les ayudó a vender su querida Speed Group a Ratos por 450 millones de coronas suecas. Esta es la historia de esta operación.
Desde el principio, la idea de Jarl y Daniel fue la de crear toda una batería de empresas de servicios:
- Speed Competence, una empresa de trabajo temporal especialmente activa, entre otros, en el sector logístico y manufacturero
- Speed Professionals, que ofrece servicios de selección y colocación en el sector público
- Speed Logistics, especializada en soluciones de almacenamiento y logística para empresas de todos los tamaños
- Speed Production, que fabrica componentes electrónicos y prototipos y produce en serie placas de circuito impreso, por ejemplo, para clientes de la industria musical
- Speed Education, que ofrece cursos de soldadura, lean manufacturing, liderazgo y muchos más.
"Se trata de negocios independientes que se apoyan mutuamente. Nuestras empresas de fabricación y logística cuentan con sus respectivas plantillas, pero cuando no trabajan a pleno rendimiento pueden "prestar" trabajadores a otras empresas. Y todos nuestros empleados necesitan formación, así que ¿por qué no ayudar también a otras empresas?"
La gran diversificación del negocio ha hecho que Speed Group esté mucho menos expuesto a las oscilaciones estacionales y cíclicas.
“The price tag was not the deciding factor – Clearwater Sweden finding us the right buyer was more important.”
"Clearwater Suecia había hecho sus deberes"
Desde entonces, Speed Group ha experimentado un crecimiento exponencial y actualmente emplea a más de 1.000 personas. Este rápido crecimiento y el compromiso con la plantilla hicieron que Jarl y los demás propietarios de Speed Group pensaran en incorporar a un socio fuerte para hacer a la empresa menos vulnerable y llevarla al siguiente nivel.
"Se nos acercaron muchos compradores potenciales, pero ninguno nos acababa de encajar. Cuando apareció Clearwater Sweden todo cambió. Realmente habían hecho sus deberes de una manera impresionante, y se diferenciaban notablemente de otras consultoras M&A con las que habíamos estado en contacto."
Clearwater Sweden valoró Speed Group y el precio de compra final, aunque el precio no fue el factor decisivo.
"Lo que realmente importaba era que Clearwater Sweden encontrara un comprador que nos encajara. Nosotros nos quedábamos en la empresa, junto con todos nuestros empleados y empleadas, por lo que las ganas de venir a trabajar en el futuro tenían que permanecer intactas."
No se trataba de elegir la oferta más alta, sino la mejor.
La elección recayó en Ratos, que se convirtió en el accionista mayoritario con el 70 % de las participaciones.
"Ratos nos proporciona unas finanzas estables y sólidas; además, tiene una amplia red de contactos y la competencia que necesitamos para crecer. Tienen una visión a largo plazo y coinciden con nosotros en la estrategia a seguir para que Speed Group sea aún mejor en el futuro. Teníamos ofertas más altas, pero no mejores."
Jarl y sus colegas tomaron ellos mismos la decisión, un procedimiento que agradecen mucho a Clearwater Sweden.
"Clearwater Sweden encontró a los candidatos, pero luego quiso que nos formáramos nuestra propia opinión. Incluso intentamos presionarles para que nos dijeran lo que pensaban, pero consideraron importante que llegáramos a una conclusión sin influir en ella. Cuando llegamos a dicha conclusión y les explicamos por qué pensábamos que Ratos iba a ser el mejor socio, dijeron 'Eso es exactamente lo que pensábamos'."
Una estructura para todo el ciclo
"Cuando la economía va bien, los índices de producción se mantienen estables. Pero en una recesión, pueden tambalearse. En tiempos difíciles, nuestros clientes prefieren contratar personal temporal en lugar de personal fijo, por lo que podemos "prestarles" trabajadores de nuestras empresas que han quedado liberados por la bajada de la producción. Así es como conseguimos sobrevivir a la crisis financiera sin un solo despido, y también es lo que hacemos a lo largo de un ciclo empresarial normal."
"El precio no era el factor decisivo, sino que Clearwater Sweden nos encontrara el comprador adecuado."
Poner en marcha un negocio requiere recursos, pero Jarl y Daniel tomaron una decisión muy valiente que hizo que todo se pusiera en marcha: en 2004, sin un solo cliente, contrataron a 50 personas de golpe.
"En nuestra anterior empresa las cosas iban mal y tuvieron que despedir a muchos de nuestros antiguos compañeros. Sabíamos que eran profesionales muy competentes, así que les ofrecimos trabajo en nuestra empresa de staffing y selección de personal. La mayoría estaba recibiendo formación por parte de las empresas destino, por lo que intuíamos que se les iba a seguir necesitando allí donde estaban. Así que, después de contratar a 50 personas, empezamos a hablar con las empresas en las que estaban trabajando en ese momento."